Durante las últimas décadas, cada vez que alguien se proponía como objetivo adelgazar, lo que realizaban en primer lugar era eliminar todo tipo de grasa de la dieta. Aun así, vemos como en la actualidad, en todo el mundo y en concreto en España la obesidad continúa creciendo, llegando a ser el país de Europa con mayor índice de obesidad infantil. Y es que todo esto es un error, ya que el verdadero enemigo es el azúcar.
Existen numerosos estudios donde se observa que el descenso de la ingesta de grasa ha sido considerable, pero el número de personas con sobrepeso y obesidad continua creciendo. Todo esto ha ocurrido al sustituir el consumo de grasa por el de hidratos de carbono refinados.

Cuando un individuo ingiere grandes cantidades de hidratos de carbono (sobre todo hidratos de carbono simples) y que en ese momento no necesita, esta cantidad extra se almacena como depósitos de grasa.
El problema de estos hidratos de carbono simples es que poseen un índice glucémico muy alto, que al ser consumidos generan grandes picos de insulina sin saciar para nada el apetito. Al suceder esto al poco tiempo el organismo pide más cantidad y estos excesos son almacenados como grasas.
En sucesivos post hablaremos de diferentes alimentos que poseen índice glucémico alto, cuándo podemos ingerirlos y que tipos de grasas son saludables y debemos ingerir diariamente en nuestra dieta.