Entrenamiento interválico vs Entrenamiento continuo

por Juan Ruiz Lopez | Abr 10, 2012

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Cada vez más entrenadores se debaten entre estas dos metodologías de entrenamiento y cada vez son más los entrenadores que se decantan por el entrenamiento interválico (series de corta a duración pero alta intensidad con periodos de descanso incompletos) tanto para conseguir adaptaciones en el entrenamiento de resistencia como para perder peso en forma de grasa.

Tradicionalmente siempre se ha recomendado realizar un entrenamiento continuo a baja intensidad para perder peso ya que al realizar este trabajo la energía proviene principalmente de las grasas.

Sin embargo, con el entrenamiento interválico la energía que utilizamos durante el entrenamiento procede en su mayoría de los depósitos de glucógeno (reservas de hidratos de carbono). Pero es que esta metodología, al ser tan intensa, provoca un efecto térmico residual (gasto calórico posterior al esfuerzo de entrenamiento). Este proceso, en función de la intensidad a la que hayamos realizado el entrenamiento, puede llegar a aumentar el gasto calórico incluso durante las 48 horas siguientes. Y lo más importante, durante este periodo en el que el consumo es mayor, la energía proviene de las grasas; por lo que finalmente la energía procedente de los lípidos llegará a ser mayor que en el entrenamiento continuo.

Además de todo esto, se ha observado como el entrenamiento interválico provoca un estado hormonal favorable para el entrenamiento de fuerza promoviendo la secreción de algunas hormonas anabólicas como la testosterona y la hormona del crecimiento. Por el contrario, con el entrenamiento continuo se ha observado que se promueve un ambiente catabólico muscular (utilización de masa magra como energía) . En algunos estudios se han observado altas concentraciones de nitrógeno en la orina tras un entrenamiento aeróbico (indicador de catabolismo).

A favor del entrenamiento aeróbico podemos decir que si éste viene precedido de un entrenamiento de hipertrofia con cargas, no se han encontrado bases nitrogenadas en la orina.

En próximas entradas explicaremos que tipo de entrenamiento sería más adecuado en personas con problemas cardiovasculares como hipertensión, diabetes tipo II o enfermedades cardíacas. E intentaremos recomendar alguna metodología de entrenamiento interválico ya que además de todos los motivos que hemos expuesto anteriormente, esta metodología de entrenamiento nos supone un gran ahorro de tiempo; se puede llevar a cabo entre 10 – 20 minutos mientras que con el continuo necesitamos un mínimo de 30 – 40 minutos.

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